martes, 5 de enero de 2010

Volver

La tierra que elegimos como propia puede no ser aquella en donde nacimos ni donde nos criamos. Puede no ser la que más frecuentamos ni donde más amigos tenemos, pero la sentimos nuestra. Y volver a nuestra tierra enreda sentimientos únicos que sólo conoce quien tuvo la experiencia de volver.


Los recesos son sanos, muchas veces agradables y casi siempre necesarios. Pero la sensación de volver a casa no tiene igual. Es sencillamente único el último suspiro que dejamos en el aeropuerto o en la terminal de ómnibus sabiendo que en tan solo algunas horas estaremos nuevamente en casa. En ese suspiro se agotan las últimas energías que reservamos para ese viaje y se renuevan, con grandes esperanzas, las que conseguimos para recomenzar en nuestro lugar.


El suspiro que se deja en tierra ajena instantes después de entregar a la azafata el boleto de regreso esconde algunas lágrimas de angustia pero muchas más de tranquilidad. Y es esa tranquilidad la que nos lleva de regreso a casa, con una sonrisa dibujada en las entrañas y una canción que puede entonar sólo quien conoce y respeta el himno a la libertad.


El viaje de regreso está marcado por la luna, por las nubes que por debajo de ella cruzan sin pedirle permiso y por las luces que a lo lejos van empequeñeciendo. Se siente a medida que van pasando los árboles y los faroles, mientras las rutas cambian de nombre y el camino hasta entonces recorrido se transforma en un recuerdo, en un pasado que, por suerte, ya no es presente.


Volver no tiene precio cuando el destino del viaje se siente propio.

15 comentarios:

joAco dijo...

Salú por ello!

Lo dice quién vacaciona en su suelo natal, y se vuelve a vivir a un ciudad ajena. Quién ve a sus amistades como atractivos turísticos, y el llanto del reencuentro como parte del pack que compró.

Salud por las vueltas, que yo siempre estoy volviendo a algún lado!

Ana VOGA dijo...

Solo donde esta mi corazón este donde quiero estar...pero noooo puedo
Excelente ti blog y todo lo que decis

Pilar dijo...

Hermoso volver a casa, bienvenida al blog, siempre te espero. Besos Pilar

Jove Kovic dijo...

Qué alegría verte por aquí. Espero que te quedes, aunque sólo sea por un tiempo para poder leerte y compartir.
Besos transoceánicos.

joAco dijo...

Estimada, yo siento este santiago actual como mi casa; pero la adicción a la nostalgia me es vital (lea, sino, el nombre de mi blog). es volver a una ciudad que sé ajena, que ya no es lo que en algún momento sentí como propio.

es jugar un rato a convencerse que las cosas son como sería natural que fueran.

yo cambié un buenos aires suburbano por un santiago de chile céntrico.
Y Ud?

Lobizón dijo...

Gran Sorpresa una visita en mi blog!!
Justo estaba pensando que necesitaba poner algún trabajo nuevo!

No soy un asiduo aporte al mundo bloggeril... más ahora que no tengo scanner ni ganas!

Gracias por visitar mi blog! :D

Flor dijo...

Hola, el otro dia me dejaste un comment en el blog de que querias charlar conmigo, cuando quieras! el mail esta en el blog viejo, y te dejo el lnk del nuevo
Florencia Colacito El 28 de enero a las 4:08
http://todaviatengocosasqueescribir.blogspot.com/

Versión nueva del viejo, al que lo quiera leer. Importante: sigue en construccion, no juzgar el diseño arcaico.

Agustín "Drupi" Druetta dijo...

He sentido eso...
Es una hermosura de sensación. Tan reconfortante como dañina, así son las buenas sensaciones.

Tan bella sensación solo se compara a esa en que uno no sabe cuando está partiendo ni cuando volviendo.

shung dijo...

Me encanto esto: "Volver no tiene precio cuando el destino del viaje se siente propio."

Adrianófanes dijo...

La vida es un continuo viaje en el que, lo más importante, quizás no sea partir o llegar, sino simplemente viajar...

MaRiPoSa dijo...

Y que lindo es llegar y decir: HOLA! YA VOLVI!! :)
El suspiro que sin duda vale la pena es el que te hinunda cdo estas en la puerta de tu casa entras y simplemente respiras ese olor a hogar...

Saludos!!

•∙ Vicky ∙• dijo...

Me encantó :)

El hecho de volver te deja hasta las ganas de volver a "viajar y volver"... como un agradable circulo vicioso que podemos sustentar.

Dédalus dijo...

Me encanta volver a los sitios, pero creo que mi vida está hecha sobre todo de idas. Yendo, siempre yendo... Como por ejemplo ahora, que voy... a darte un abrazo (ya que tanto te gustan).

Y un beso, pasajera.

newaverock dijo...

Follow! follow! follow!

http://newaverock.blogspot.com/

Pasajera en trance dijo...

joAco: Qué loco lo de ver a las amistades como atractivo turístico :), me llamó la atención la forma de verlo.

Ana VOGA: Es así, tal cual.

Pilar: Muchas gracias!

Jove Kovic: Sí, señor. He vuelto, de nuevo, jeje!

joAco: Siento tus palabras como si fueran propias, creeme. Yo cambié familia por libertad y no me arrepiento en absoluto :)

Lobizón: Media pila!

Flor: Qué bueno que te haya gustado mi mail :) Pero ya no te leo... por qué?

Agustín "Drupi" Druetta: Es así, hombre. Usted me entiende :)

shung: Gracias.

Adrianófanes: Es una buena manera de verlo :)

MaRiPoSa: Tal cual. Las caras que reconocemos cuando volvemos nos hacen sentir en casa otra vez.

•∙ Vicky ∙•: Tiene Ud. toda la razón... es un círculo vicioso.

Dédalus: ¿Cómo sabe Ud. de mi simpatía por los abrazos? Ha acertado, ha de saberlo, jeje! Qué bueno que sea siempre ir... me da la idea de progreso, de avance, de continum hacia lo buscado.